¿Qué es el Ámbar?

El ámbar se suele confundir con una piedra semipreciosa, pero en realidad es una resina fósil vegetal endurecida de una especie de árbol, la conífera Pinus succinifera. El proceso de fosilización puede durar hasta 50 millones de años y se presenta principalmente en forma de gota o de tubérculo, con una estructura homogénea o conoidea.

Su nombre originario del árabe significa "lo que flota en el mar", ya que flota sobre el agua salada. En el fondo del mar báltico se encuentran grandes reservas de ámbar, y después de grandes tormentas, cuando las olas han removido el fondo, se puede encontrar en las playas y en la superficie de aguas poco profundas.

Es una piedra sensible a los ácidos, la lejía, la gasolina, el alcohol y los perfumes. Se puede encender con una cerilla y el humo desprendido huele a incienso, esta es una de las formas más fáciles de comprobar su originalidad.

Ámbar báltico


Este tipo de ámbar se diferencia del de otras regiones del mundo por su contenido en ácido succínico (responsable de sus propiedades). Presenta entre el 5% y el 8% de este compuesto, frente a un porcentaje mucho más bajo en el ámbar del resto del mundo. La dureza del ámbar del Mar Báltico es entre 2-3 en la escala de Mohs. Este ámbar proveniente del Mar Báltico es uno de los más antiguos y los más apreciados en el mundo.


Propiedades


El ámbar tiene muchos beneficios en todas las personas y edades. Sus propiedades más conocidas están vinculadas a los bebés, su ayuda a aliviar las molestias en la etapa de dentición, y la recuperación de la energía que se dispersa. Sin embargo, tiene beneficios muy fuertes también en adultos, se aconseja llevar ámbar a las mujeres embarazadas, pues sus capacidades relajantes ayudan a reencontrar una perfecta harmonía con su cuerpo y con su futuro bebé.

También actúa sobre los problemas de la garganta, trata el estómago, el bazo, los riñones, la vejiga, el hígado y la vesícula biliar, alivia los problemas de articulaciones y fortalece las membranas mucosas. En elixir, y para curar heridas, es un excelente antibiótico natural. Puede estimular el chakra del ombligo y ayudar a asentar las energías corporales.

En en el plano espiritual, el ámbar tiene fuertes conexiones con la tierra y asienta las energías superiores, es una poderosa sanadora y limpiadora que aleja las enfermedades del cuerpo y favorece la revitalización de los tejidos. Limpia el entorno y los chakras, absorbe las energías negativas y las transforma en fuerzas positivas que estimulan la auto sanación corporal.


Psicológicamente, el ámbar aporta estabilidad a la vida, pero también motiva vinculando el objeto de deseo con el impulso para conseguirlo. Sus cálidas y brillantes energías se traducen en una actitud solar y espontánea, que sin embargo respeta la tradición. Puede ayudar a contrarrestar tendencias depresivas o suicidas.

Mentalmente, el ámbar estimula el intelecto, despeja la depresión y favorece un estado mental positivo, además de la expresión creativa. Aporta equilibrio y paciencia y favorece la toma de decisiones, siendo de ayuda para la memoria. Emocionalmente el ámbar favorece la paz y desarrolla la confianza.


“El ambar te recuerda que tu esencia está en lo mas profundo e interno del tronco de un árbol, así es tu columna, así es tu medula y allí debe uno volver, Y es por eso que su mayor utilidad radica en atraer y mantener en el cuerpo físico las energías dispersas en nuestros cuerpos energéticos.”

Silvina Palena - Cristalesencia

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Fuente:

La biblia de los cristales
Gaia ediciones

Judy Hall

Guía de las piedras preciosas y ornamentales
Omega

Walter Schumann


Aurora Joyas NaturalesAurora